• monocromático

    Llueve…  y las gotas de lluvia  intentan dibujar un arcoiris.  Triste la lluvia  porque de noche  no hay rayos de sol.

  • El tiempo grano a grano…

    Cuando inventó el mecanismo antigravitacionallo primero que hizo fue convertir un reloj de arena en una máquina del tiempo

  • No hubo una vez

    No hubo una vez.  No hubo princesa.  No hubo príncipe.  No hubo dragón.  No hubo rescate.  No hubo cuento.  Solamente hubo realidad.  Por eso lo extraordinario fue que vivieron felices para siempre.

  • Cortesías y desCortesías

    ¡Qué le corten la cabeza! Ordenó la reina.  Él sólo sonreía.  ¡Qué le corten la sonrisa!  El gato de Cheshire dejó de sonreír.

  • Ajedrez viviente

    Las piezas miran fascinadas a las personas disfrazadas de piezas de ajedrez sobre un tablero gigante. Les parece curioso porque siempre han tratado de imitar a las personas y ahora son ellas las que copian sus movimientos. Aunque envidian la elegancia y educación tan alejadas del comportamiento en las batallas fuera del tablero.

  • Tu destino está en tus manos

    Después de años de leer siempre lo mismo: que su destino está en sus manos, que sólo él puede construir su futuro, se decide a hacer sus propias galletas de la suerte, pero entonces no se le ocurren otros mensajes nuevos.

  • Punto final

    Finalmente, ya casi sin fuerzas, pone el punto que termina la historia tan corta que le ha llevado toda una vida el ponerle el punto final.

  • El largo e insinuoso camino

    El largo e insinuoso camino que va desde los dedos de tus pies hasta la punta del cabello que nace de tu nuca…

  • La noticia de mi muerte fue una exageración

    La noticia de mi muerte fue una exageración. Sólo me morí un poco; como cada día.  Microcuento basado en la noticia falsa de la muerte de Mark Twain publicada por el el New York Journal en junio de 1897. «La noticia de mi muerte fue una exageración», yo le agregué el resto.  Leer más:  http://www.librosintinta.com.mx/2012/08/las-muertes-exageradas-de-mark-twain.html

  • Vivieron felices hasta que llegó el siempre

    Vivieron felices hasta que llegó el siempre.  Siempre nos quedamos en casa.  Siempre me dices lo mismo.  Siempre estás callado.  Siempre es lo mismo.  Siempre estás distante.  Siempre me ignoras.  Siempre nos peleamos.  Siempre discutimos.  Siempre estás de prisa.  Siempre me contestas de mal modo.  Siempre dices que no.  Siempre me cuestionas todo.  Siempre tergiversas…

Microcuentos, libros pop-up y chUCHerias…