Categoría: Escribir
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A veces no hay vuelta de hoja
A veces no hay vuelta de hoja y todo se tiene que escribir en una única página. Así es como se escribe un microcuento. O dos… ¡O muchos más!
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Indeciso frente a la hoja en blanco
Está indeciso frente a la hoja en blanco. El problema no es que no se le ocurra ninguna historia, sino que la hoja en blanco tiene todas las posibles historias y una hoja escrita sólo tiene una.
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¡Qué microcuento tan grande tienes!
«¡Qué microcuento tan grande tienes!» Dijo la Lectora Roja. El Escritor Feroz quedó tan confundido al verse descubierto que ya no pudo terminar con la frase «¡Para vivir felices para siempre mejor!»
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Casi 99%
Se da cuenta de que el héroe no es 100% bueno, que el villano no es 100% malo, que el dragón no es 100% feroz, que la princesa no es 100% casta y que el escritor no es… 100% veraz.
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Escritura automática
Frente a la hoja en blanco no tenía ninguna idea de qué escribir. Más de pronto se puso a escribir y escribir. …y escribir. …y escribir… ¡Y seguía escribiendo!… Aunque sin tener ninguna idea de lo qué había escrito. Tal vez no fue buena idea conectar su nueva mano robótica a Internet.
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¡Plagio!
Lo acusan de plagiar los escritos. Es una verdadera injusticia. ¡El verdadero estafador es su musa!
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Sin nombre
Es un microcuento, así que no hay tiempo para describir al personaje, ni siquiera hay tiempo para darle un nombre. Él simplemente será él y lo poco que sabremos es lo que le sucede. Tan sólo la punta del iceberg. Y Él, el personaje, es el Titanic. Avanzando hacia su inevitable destino. A menos que el escritor cambie…
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A las palabras se las lleva el cuento
Tu historia debe de estar llena de emociones porque a las palabras se las lleva el cuento.
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Novela de amor mínima
Oiga, cuando presentó su novela de amor en miles de páginas y le pedimos que la redujera de tamaño y fuera al grano, no esperabamos que regresara con este microcuento de «Nacieron, crecieron, se multiplicaron y murieron». Bueno… Está bien: Lo amplío entonces a «Nacieron, crecieron, se conocieron, se enamoraron, se multiplicaron y murieron». O si prefieren un…
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Ante la hoja en blanco, otra vez
Su pánico ante la hoja en blanco comenzó desde niño, cuando dejaba los libros para colorear en blanco.