Categoría: AAA
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Centauros oníricos
somos mitad hombresmitad sueños
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La pieza faltante 7
7 Si hubiese sabido que un sueño me iba a dar la última pista no hubiera robado horas a mi sueño. Porque fue un sueño el que finalmente me dio la pista cuando había llegado a un callejón sin salida. Soñé que iba por un laberinto en el que las paredes eran letras, sílabas o…
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desCUENTO
Se desvivieron por ir olvidando los años, los meses, los días… de cubrir los recuerdos descubiertos de las horas, minutos y segundos de sus existencias… desandaron los sueños, las memorias, las alegrías… hasta que por fin regresaron al inicio de sus vidas, en que aún no sabían que finalmente se iban a encontrar… de nuevo.
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Dreaming in the rain
El ruido de las gotas sobre la ventana lo despertaron. Lo último que soñó antes de despertar fue «sueño suspendido por lluvia».
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Segunda quimera vez…
Se encontraron los ojos. Se encontraron los labios. Los cuerpos se encontraron… ¡Más no se encontraron los sueños! Que se buscan y se buscan ¡y no se sueñan!
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Quimera vez
Nos vimos. Nos enamoramos. Nos amamos… Desde entonces nos buscamos esperando volvernos a encontrar en un nuevo sueño…
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Encuentro
Alguien me persigue. Puedo sentir su presencia. Está muy cerca. Me escondo aún más adentro. Abro la puerta y… ¡no hay nadie! ¡Caray! Un intento fallido más de encontrarme a mí mismo…
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El milagro de lo inverosímil La última pieza
Pues resulta que ayer curiosamente me encontré con la grata sorpresa de que había llegado un paquete desde Argentina. Era el libro «Casa de Geishas» de la escritora argentina Ana María Shua. Lo curioso y sorpresivo es que el libro lo había pedido a Amazon (junto con otros dos de la misma autora: «La sueñera»…
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Las dos bellas durmientes
Las dos bellas durmientes. Un día, la bella durmiente del bosque se encontró con la bella durmiente de la ciudad. Se pusieron a comparar sueños, técnicas para despertar (deseos), tipos de despeinados, poses adormiladas, trucos para no quedarse entumidas… batas, piyamas, sábanas, camas… Y vieron que no tenían nada en común. Nada, excepto aquel bobo…
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Tenía los días contados… 14
Tenía los días contados… Así que cada mañana comenzaba con «Había una vez…»
